lunes, 12 de febrero de 2018

Reto sin impresión 3D

Siguiendo las pautas aportadas por el curso de “Cultura Maker” me he planteado desarrollar un diseño muy básico utilizando Tinkercad. Este es un programa de diseño 3D online  permite diseñar a través de figuras prediseñadas y herramientas que lo hacen muy intuitivo. Además cuenta con herramientas de medida y de texto. Además existen diseños compartidos por la comunidad maker que pueden ser usados para crear nuevas formas. Esta aplicación permite guardar el trabajo con formato stl, que debe ser transformado para poder ser leído por una impresora 3d en Cura o Simplify. Al carecer de impresora 3D he desarrollado el diseño realizado en Tinkercad en porexpan, imprimiendo la tipografía seleccionada de palo seco para después recortar la base y el texto con cutter y  pintarlo con el color del diseño rojo.

El proceso grabado se puede ver en este enlace:

domingo, 4 de febrero de 2018

Impresoras 3D en el aula.

Una de las cuestiones  por las que me he interesado por la impresión en  tres dimensiones, tiene que ver con la posibilidad de utilizar dicha herramienta, en las unidades didácticas de cada nivel educativo de las asignaturas de Educación Plástica Visual y Audiovisual y Dibujo Técnico. En muchas ocasiones, cuando trabajamos por proyectos, nos vemos limitados en la creación de prototipos, siempre recurrimos a una filosofía más “craft” y me interesa que el alumnado vea- trabaje y compruebe  que cada dibujo,  plano…etc. del proyecto tiene una correspondencia con la realidad. O sea que las impresoras 3D me parecen ideales para cerrar el círculo cuando se trabaja en creatividad y en metodología proyectual.
Buceando en estos conceptos he encontrado una noticia de 2014 que me ha sorprendido, ya que trata sobre el interés de la administración Obama en dotar a todas las escuelas con una impresora 3 D. Se hace referencia a la noticia en el siguiente enlace que habla de las novedades de la feria SIMO en España en dicho año.
En la noticia Marc Torras, adjunto a la dirección de la empresa entresD  nos cuenta esta iniciativa estadounidense y  que gracias a que se ha abaratado el coste “Las versiones para las clases, que son más robustas, cuestan 1200 euros más IVA y las versiones más ligeras se pueden comprar por 660 euros, más o menos lo que cuesta una Tablet” ya existe esta tecnología en aulas tanto de educación universitaria como preuniversitaria.
He seguido buscando sobre esta información y he encontrado un artículo de “El País” donde se apunta a que esta idea de Obama, no solo contribuye a mejorar la I+D+i ya que a corto plazo ha supuesto  un incremento en las acciones de las empresas tecnológicas del sector, si no que puede revolucionar la industria. Por esa razón sorprende positivamente plantear su integración en el aula para alfabetizar a la población ya de origen en la “cultura maker”, la impresión 3D y el trabajo cooperativo.
Gracias a investigar en este tema he conocido que en mi instituto, el departamento de tecnología ya cuenta con una impresora 3D, algo que posibilitará su uso para ver en realidad los objetos que analizamos y diseñamos en mi asignatura.

La foto está sacada de : Fuente: http://time.com/3614352/barack-obama-3d-portrait/